Diccionario Javier F. Becerra

Por Javier F. Becerra 2020-01-24

El lenguaje utilizado en el campo del derecho es un lenguaje distinto al cotidiano. En la carrera de derecho se estudian los antecedentes de las leyes que ahora nos rigen, junto con el vocabulario que se utiliza para identificar los múltiples y variados conceptos jurídicos en las distintas ramas del derecho, tanto los que han perdurado a través de los siglos como los que se han venido desarrollando en el transcurso de las últimas décadas; el estudiante va gradualmente conociendo su significado y aprende en forma casi imperceptible a utilizarlo como parte de las diferentes disciplinas en donde aparece.

En nuestro país, dos de la materias que se cursan en los primeros semestres o años de la carrera nos adentran en este mundo: la primera es la de Introducción al Estudio del Derecho, que ofrece una visión panorámica del sistema jurídico y de sus principales instituciones, y la segunda es Derecho Romano, que estudia el sistema que se desarrolló en la Roma de la antigüedad y cuya fuerza y profundidad aún ahora continúa siendo la base de muchos de los conceptos y teorías que se utilizan en los países occidentales. A eso hay que agregar las diferentes especialidades que han surgido como resultado de los avances de las telecomunicaciones, la tecnología, la protección del medio ambiente, los problemas de competencia económica y otros campos de la actividad económica, así como la evolución del derecho y las nuevas normas que se han venido incorporando como consecuencia de las circunstancias particulares de cada país, en especial las de carácter político, social, económico y religioso.

Hay vocablos que provienen de los países que en su momento colonizaron a otros, como es el caso de España respecto a México y a otros países de Latinoamérica, e Inglaterra respecto de Estados Unidos, Canadá, Australia y otros países de lo que se conoce como la Comunidad Británica de Naciones (British Commonwealth). Hay vocablos que se han utilizado durante años y tienen su base en las fuentes tradicionales del derecho, pero que algunas veces son difíciles de comprender para el común de los mortales; por ejemplo en español: accesión, usucapión, prescripción adquisitiva, aparcería rural, comodato o caducidad de la instancia y, en inglés: adverse possession, statute of frauds, indictment, plaintiff, specific performance o hung jury.

Sin embargo, en la actualidad, los legisladores y en ocasiones los jueces desarrollan nuevos conceptos tomando palabras y frases del lenguaje común, dándoles un significado especial para efectos legales, muy diferente al del lenguaje común. Esto sucede con mayor frecuencia en el sistema estadounidense, en el que encontramos conceptos con nombres verdaderamente sorprendentes cuya traducción al español es anodina y cuyo significado jurídico es imposible de dilucidar a primera vista, incluyendo los siguientes:


blanket lien (gravamen de cobija)
blue-ribbon jury (jurado de listón azul)
blue-sky law (ley del cielo azul)
bootlegging (pierna con bota)
bursting bubble theory of presumptions (teoría de la burbuja que revienta en presunciones)
cat’s paw theory of discrimination (teoría de discriminación de la pata de gato)
consideration (consideración)
constructive condition (condición constructiva)
damm-fool doctrine (doctrina del maldito idiota)
dead person’s statute (ley de la persona fallecida)
depositions (deposiciones)
double jeopardy (doble peligro)
effect prong (pico del tenedor para efectos)
fruit-of-the poisonous tree doctrine (teoría del fruto del árbol ponzoñoso)
garden leave (permiso para cuidar el jardín)
gerrymandering (manipulación de salamandra de Gerry)
golden handcuffs (esposas de oro)
golden parachute (paracaídas de oro)
lemon law (ley limón)
living will (testamento viviente)
loan shark (tiburón de préstamos)
make-my-day statute (ley sobre atrévete a atacarme)
material contract terms (términos materiales de contrato)
phantom stock rights (derechos fantasmagóricos sobre acciones)
poison pill (píldora venenosa)
process agent (agente de proceso)
rabbi trust (fideicomiso del rabino)
ratchet theorty (teoría de la rueda dentada del reloj)
red-circled employee (empleado de círculo rojo)
representations (representaciones)
rule of reason (regla de razón)
service of process (servicio de proceso)
subprime mortgage (hipoteca sub-óptima)
three-strikes-and-you-are-out law (ley de los tres balazos errados y estás ponchado)
time is of the essence (el tiempo es de la esencia)
wet lease (arrendamiento mojado)
whistleblower (soplador de silbidos)
white knight (caballero blanco)
whitecapping (gorras blancas)
white-collar crime (delito de cuello blanco)

Además es frecuente identificar nuevos principios haciendo referencia a alguna de las partes que participaron en un juicio ante los tribunales, por ejemplo:


Batson challenge (reto Batson)
Berry rule (regla Berry)
Blockburger test (prueba Blockburger)
Daubert hearing (audiencia Daubert)
Gallagher agreement (convenio Gallagher)
Lamb-Weston rule (regla Lamb-Weston)
Miranda warning (advertencia Miranda)
Ponzi scheme (esquema Ponzi)
Stafford loan (préstamo Stafford)
Terry stop (alto Terry)

Todo lo anterior nos da la pauta para clasificar al lenguaje jurídico como una especialización, que requiere estudio, investigación y práctica constante. Esta situación se complica cuando tratamos de entender y utilizar términos, frases y conceptos de dos sistemas jurídicos diferentes, máxime si cada una de ellas utiliza un idioma diferente; tal es el caso de los sistemas jurídicos existentes en México y en Estados Unidos. Si esta tarea no es fácil para los abogados, es aún más difícil para los intérpretes y traductores.

Javier F. Becerra

Sobre el autor

Javier F. Becerra es egresado de la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México, donde recibió su título de abogado el 6 de junio de 1967. Realizó estudios de posgrado como miembro del Trinity College, en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, en la especialidad de derecho comparado. Ha laborado por más de 40 años en el despacho Basham, Ringe y Correa de la Ciudad de México, primero como asociado y después como socio; durante varios años formó parte del comité de administración de la firma y, de 2000 a 2003, fungió como socio director.

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